SOBRE NOSOTROS
¡Hola! Soy Meritxell Abadia de Barbarà Agell, fundadora de MerydeMaria.
Todo empezó el 6 de abril de 2025, en Barcelona. Pero, para entender cómo nació este proyecto, primero tengo que hablarte de algo muy importante para mí: mi relación con Dios.
Hubo un momento en mi vida en el que empecé a vivir la fe de una manera mucho más cercana. Descubrí una paz que antes no conocía y lo bonito que era sentir a Dios presente en las pequeñas cosas de cada día.
Y pensé: ¿por qué no compartir con los demás lo que Dios había hecho por mí?
Así empezó esta aventura.
Tenía 19 años y estaba estudiando la carrera de Publicidad, Relaciones Públicas y Marketing. Durante mucho tiempo estuve preparando este proyecto en silencio, viajando para conocer fabricantes y gente del sector, dedicándole horas, aprendiendo cosas que nunca había hecho y soñando con que algún día pudiera hacerse realidad.
Recuerdo que tenía muchísima ilusión, pero también muchos miedos y dudas. Era muy joven y no sabía qué iba a pasar, pero había algo que me daba paz: sabía que no estaba sola, porque a mi lado tenía a quien más confiaba en mi, Dios. Y eso me daba la fuerza que necesitaba para seguir adelante.
Después de tantos meses de preparación, llegó el momento de dar el paso. Y aunque no sabía hasta dónde me llevaría este camino, tenía muy claro por qué quería empezarlo: quería que otras personas pudieran encontrar en Él esa misma paz y ese amor que a mí tanto me habían ayudado a transformar mi vida.
Empecé con una colección de joyería religiosa y, poco a poco, fueron llegando nuevas ideas. Lo que comenzó siendo una marca de joyas se ha convertido en una tienda católica, donde hoy también encontrarás rosarios, artículos religiosos y decoración hecha a mano, con piezas que personalizamos especialmente para vosotros.
Nunca imaginé que aquel primer paso me llevaría hasta aquí. Y si algo he aprendido durante este camino es que los planes de Dios muchas veces son mucho más grandes que los nuestros.
Sigo aprendiendo cada día, con la misma ilusión del principio y con muchas ganas de descubrir hacia dónde me llevará el Señor. Porque, aunque este proyecto lleve mi trabajo y dedicación, tengo muy claro que los verdaderos protagonistas son Dios y la Virgen María.
¿Qué significa MerydeMaria?

El nombre nace de la unión de Mery, mi nombre, y María, la Virgen a quien está dedicado este proyecto. Quería que reflejara algo muy personal: que soy Mery, pero que todo esto nace de mi amor y devoción a la Virgen María.
Los colores también tienen un significado especial. El blanco simboliza la pureza de María y el burdeos representa la sangre que Jesús derramó por nosotros en la cruz, como muestra de su amor y entrega.
Quería que tanto el nombre como los colores reflejaran la fe que hay detrás de este proyecto.

Antes de llegar a tus manos, todas nuestras piezas reciben una bendición.
Una de las cosas que más ilusión me hace de MerydeMaria es poder llevar nuestras piezas a lugares tan especiales como Lourdes, El Pilar, Fátima o Roma. Siempre que tengo la oportunidad de visitar alguno de estos santuarios, aprovecho para llevar conmigo nuestras colecciones y que reciban allí una bendición.
Cuando no es posible viajar, un sacerdote se encarga de bendecirlas, muchas veces con agua bendita que traemos de estos lugares.
Y saber que algo que hemos preparado con tanto cariño puede acompañarte en esos momentos es, sin duda, una de las cosas más bonitas de este proyecto.
Ojalá cada pieza te ayude a sentir a Dios un poquito más cerca.

Detrás de cada paquete hay tiempo, dedicación y, sobre todo, mucha fe. Cuidamos cada pieza y cada pequeño detalle, desde nuestras cajas blancas con logo burdeos hasta el lazo, el sello de cera y la tarjeta que acompaña cada pedido. Nos hace mucha ilusión que, al recibirlo, sintáis todo el cariño con el que ha sido preparado.

Sabemos que muchas de nuestras piezas llegan a vuestras casas en momentos muy especiales: un bautizo, una comunión, una boda o incluso una etapa difícil en la que necesitáis aferraros un poquito más a la fe.
Y eso es lo más bonito de todo. Pensar que una de nuestras piezas puede acompañaros en una oración, recordaros que no estáis solos o ayudaros a tener más presentes a Jesús y a su Madre.
Nosotros simplemente ponemos nuestras manos y nuestro trabajo al servicio de algo mucho más grande: acercar corazones a Dios, siempre de la mano de la Virgen María.

Ojalá la pieza que elijas te acompañe durante muchos años y se convierta en un pequeño recordatorio de la fe, la esperanza y el amor con el que fue creada.
Bienvenido a MerydeMaria.